
SofÃa llega sola a Xochimilco y no conoce a nadie. Desde una trajinera de colores, un señor la saluda con la mano y la invita a subir. Se llama Mateo, y SofÃa sube al bote un poco nerviosa.
Mateo mueve el bote despacio con un palo largo, mientras le pregunta a SofÃa de dónde viene. Ella cuenta que viene de muy lejos, y él le habla de las flores que crecen en el agua. Poco a poco, SofÃa se siente mejor y empieza a disfrutar el paseo.
Otra trajinera pasa cerca, con una familia que come y escucha música. Una niña le sonrÃe a SofÃa y la llama desde el otro bote.