
La luz del sol entraba por las ventanas del centro comercial, donde multitud de personas caminaban rápido, buscando ofertas. Sofía, con su bolso en mano, sentía una mezcla de emoción y ansiedad. Tenía un presupuesto claro, pero las tentaciones eran muchas.
“¿Cuánto cuesta esto?” preguntó, mirando una blusa colorida en una tienda de moda. La vendedora sonrió y respondió: “Está en oferta, solo cincuenta mil pesos.” Sofía pensó que sería una buena compra, pero su mente se llenó de dudas.
Recordó que tenía que ahorrar para su viaje a la costa. “Quizás debería esperar un poco más”, murmuró, y dejó la blusa en la percha. Aun así, cada vez que pasaba…