
En un pequeño pueblo de PerĂș , donde la brisa marina acariciaba los rostros de sus habitantes, vivĂa una joven llamada LucĂa. Desde pequeña, LucĂa habĂa soñado con ser chef y compartir los sabores de su tierra. Cada mañana, se despertaba con el olor a ajĂ fresco que su madre usaba en la cocina.
El mercado del pueblo estaba siempre lleno de vida. LucĂa disfrutaba ir allĂ con su madre para comprar ingredientes frescos. Las coloridas frutas y verduras brillaban bajo el sol. âHoy tenemos que comprar mote y pescado â, decĂa su madre, mientras LucĂa pensaba en el delicioso ceviche que prepararĂan para la cena.
Mientras caminaban entre los puestos,âŠ