Doña Sara, la casera del edificio, pone la pava a calentar antes de que Camila baje. El departamento de la planta baja, al fondo del patio interno, recibe la tarde miércoles en Palermo, Buenos Aires, Argentina.
Doña Sara: Siéntate, querida. Pongo el agua para el té. Camila: Gracias por la invitación. Doña Sara: Aquí invito a todos los inquilinos nuevos. Una vez al menos. Camila: Tienes muchas plantas. Doña Sara: Las cuido hace años. ¿Te gustan?
Camila: Mucho. Esa de ahí es muy linda. Doña Sara: Es de mi hija. Vive en España hace doce años.