
Siete picos tiene la piñata de Perla. Es dieciséis de diciembre en la Ciudad de México. Hace frío y ruido en el patio de la vecindad. Quien pega el papel es Perla. Perla es piñatera de la vecindad. Pega papel de colores sobre una olla. Tiene las manos mojadas. Alondra mira la piñata. Ulises espera.
Alondra dice: “Quiero esa piñata. Entera, sin romper, sin usar. Para el puesto grande.” “Una piñata sin romper es un adorno”, contesta Perla. “Un adorno también vale”, contesta Alondra. Perla se ríe en voz alta: “Yo no vendo adornos. Yo vendo golpes.”
Alondra cuenta los picos con el dedo: uno, dos, tres, siete. Perla dice: “Esta noche hay posada…