
A las once de la noche, la cuadra entera está afuera. El muñeco está en medio de la calle. Hay olor a pólvora en el cielo. Yesenia lee los testamentos uno por uno.
Andrés pregunta: “¿Escribiste?” Luz contesta: “Al final. Nerviosa.” Luz saca su bufanda vieja de la caja. Andrés pregunta: “¿Esa también?” Luz contesta: “Esa también. Ya está usada.” Pone la bufanda, doblada, encima del bigote pintado.
Yesenia lee el testamento de Luz. “Este año dejo el miedo a empezar. Dejo las dudas y el silencio.” Los vecinos aplauden. Yesenia dice: “Buen año, Luz. Mucho para dejar.” Luz dice: “Y nada para guardar. Todo arde.”