
En el paradero, esperando la combi bajo el cielo gris de Lima, Diego saludó a Pilar a toda velocidad. La recibió con un "Asu", un "habla causa" y un "todo piña" que le salieron de corrido. Pilar se quedó en blanco, sin entender ni la mitad de lo que le decÃan.
Beto se sumó al toque, tirando más jerga encima como si nada. "Tranquila, es floro nomás, no te paltees por la firme", le dijo entre risas. Pero cada palabra rara la hundÃa más en el roche de no entender nada.
Diego notó su cara de lorna perdida y quiso echarle una mano rápido. Le fue traduciendo despacio que causa y pata querÃan decir amigo del alma. Pilar asentÃa, todavÃa sintiéndose…