
El sol entra en la terraza cuando LucĂa llega a Sevilla por la mañana. Carmen la espera en una mesa pequeña, cerca de la ventana, y las dos amigas se abrazan con fuerza. «¡Por fin estás aquĂ!», dice Carmen.
En la mesa hay dos vasos de zumo. LucĂa mira el árbol del patio. Tiene muchas naranjas maduras. «El zumo es de estas naranjas», dice Carmen, y LucĂa toma un poco. El zumo está muy dulce.
LucĂa bebe más y sonrĂe. «¡QuĂ© dulce!», dice. Carmen rĂe contenta, y un camarero trae pan y aceite. La mañana es tranquila, y el aire huele a naranja, asĂ que las dos amigas hablan sin parar.