
Llueve fuerte y el agua frĂa cae del toldo. Los cuatro se juntan debajo de un paraguas negro, apretados, y nadie se va. En la mesa mojada hay una matera con flores amarillas.
âUna foto y entramos, que esto no paraâ, apura Mariana. âTres pasos a la izquierda y cabemos todosâ, orienta el mĂșsico, y todos avanzan.
La panadera estira el brazo con el telĂ©fono y lo ajusta. âYo sostengo y ustedes aguantanâ, ordena. El pan redondo le pesa en el otro brazo.