
Las manos de Flor duelen. Mayra dice en el mercado de San Pedro: “La manta no. El telar sí. Y lana, y hilo.” Flor aprende una vuelta. Sale torcido. Mayra se ríe: “Otra vez. Despacio. Flor a flor.” Flor compra el telar.
Dos tazas de mate de coca esperan en el puesto. Flor está mejor. Está sentada, con los ojos medio dormidos. Flor pregunta: “¿Y la fiesta de ayer?” Mayra contesta: “Grande. Dorada. Fría. Y con soroche.”
Flor abre la caja sin palabras. Dentro hay un ovillo de lana roja, hilo dorado y el telar. Mayra pregunta: “¿Lana?” Flor contesta: “Lana, hilo y telar. Y nada más.” Mayra toma el telar.