
Lina, la médica del barrio, cruza la puerta con el almuerzo en un paño. Sobre la mesa grande hay un jarro de barro con flores amarillas. Mariana le sirve un tinto sin preguntar.
SofĂa le pone delante un plato con cuajada. âPrueba y dime la verdadâ, pide. Lina mira el reloj. âTengo diez minutos y traigo mi comidaâ, contesta.
AndrĂ©s alza la mano desde la otra mesa. âYo la pruebo, y seguro estĂĄ buenaâ, ofrece. SofĂa ni lo observa. âTĂș me dices que sĂ a todoâ, responde.