
Lucía visita Granada por primera vez. Su amiga Nuria vive aquí y trabaja en una tienda pequeña, y hoy las dos pasean juntas por el barrio del Albaicín.
La zona es muy bonita, con calles estrechas y casas blancas. Lucía mira todo, y le parece muy antiguo. Desde arriba, ella ve la Alhambra, y el palacio es enorme.
Lucía tiene hambre, así que Nuria entra en un bar pequeño y pide dos refrescos. El camarero trae los refrescos, y también trae un plato de comida.