
La luz de la lĂĄmpara cae sobre la mesa y Mariana levanta el telĂ©fono. El mĂșsico se peina, se arregla la gorra y afina el tiple. AndrĂ©s fija una taza alta delante de su cara.
âEsa taza me tapa enteroâ, se queja el mĂșsico. âRepite la foto y sal de ahĂ.â AndrĂ©s no se mueve y disimula.
Mariana comienza otra vez y une las dos fotos en la pantalla. âEn la primera sales felizâ, describe. âEn la segunda solo sale la taza.â