Camila aprieta el botón del ascensor con una bolsa del supermercado en la mano. La puerta de reja se abre, y adentro, en el edificio de Palermo, en Buenos Aires, Argentina, ya hay alguien.
Tomás: Hola. Camila: Hola. Tomás: ¿Tercero? Camila: SÃ. ¿Tú cuál? Tomás: Cuarto. Justo arriba de ti. Camila: ¿Hace cuánto vives aquÃ? Tomás: Una semana nada más. Camila: Igual yo.
Tomás: ¿Te gusta la zona? Camila: SÃ, parece tranquila. ¿Tú estás contento?