
Sofía camina por las calles de Coyoacán, donde las casas son azules y rosas. Busca la Casa Azul, la casa donde vivió Frida Kahlo, una pintora muy famosa. En la puerta la recibe Lucía, la guía del museo.
Lucía le muestra los cuadros que cubren las paredes, y Sofía los mira con atención. Uno tiene flores de un color muy fuerte. Mientras caminan por el jardín, entre los árboles, un gato duerme al sol, y Lucía le cuenta la vida de Frida.
Entonces Sofía ve una foto vieja de la pintora, y algo dentro de ella se mueve. Sin darse cuenta, sus ojos se llenan de lágrimas. Lucía no dice nada: solo le da un pañuelo y le sonríe.