
Tercera semana del cartón y a Marcela nadie le lleva nada roto. Le llevan cosas para vender: una plancha sin cordón y una bisagra quebrada.
Gerardo mira desde el cesto. “Te están vaciando la casa”, avisa. “Y encima les das las gracias por traerte basura.” “Aun así la abro, que para eso está el cartón”, contesta Marcela.
Le pone un tornillo a la plancha y no le cobra. “Ya calienta, pero no la dejes prendida más de una hora”, le dice.