
Nuria tiene una sorpresa para LucĂa: las dos amigas quieren ver la Alhambra. Nuria conoce bien la ciudad y hace de guĂa, y LucĂa, la invitada, la sigue contenta. Salen temprano de casa.
El dĂa está soleado, y caminan por una cuesta larga. LucĂa está cansada, pero por fin llegan a la puerta del palacio. Hay mucha gente en la fila.
Nuria habla con un hombre, y el hombre dice una mala noticia: las entradas están agotadas y no quedan billetes para hoy. Nuria explica el problema con calma, y LucĂa está triste.