
La panadera monta un pandebono gigante en la mesa y suelta una carcajada. El pan tibio huele a queso. Andrés se esconde detrås y saca la cara.
Mariana tiende una servilleta y ajusta el telĂ©fono. âEsta foto es para la paredâ, avisa. âEntonces el pan va delanteâ, decide la panadera, y lo voltea ancho.
AndrĂ©s levanta las cejas y se estira todo lo que puede. âYo salgo del tamaño de una monedaâ, protesta. âY ese pan sale gordo en la foto.â