
Sofía llega con hambre al mercado del centro, junto al Zócalo. Camina entre las mesas llenas de fruta, y Carmen, que vende ahí, le sonríe desde su puesto. Hay mangos, papayas y limones verdes, pero una fruta roja le llama la atención.
Sofía no conoce esa fruta, así que le pregunta el nombre. Carmen le dice que es una pitaya, mientras corta un mango con cuidado. Le da un pedazo a Sofía, que lo prueba: es dulce y muy jugoso.
Sofía quiere comprar una pitaya, pero cuando busca dinero en su bolsa, solo encuentra un billete muy grande. Se pone un poco roja, porque no quiere molestar a Carmen por el cambio.