
Cuando Marcela llega el jueves, el taller está frío y el polvo del cemento cubre la banqueta.
Leticia le habla desde Tonalá. “Te dejé el rodillo y un tazón partido en dos partes, encima del banco”, avisa. “Pégalo tú y mañana lo vemos con calma.”
“¿Y con qué lo pego?”, pregunta Marcela. “El frasco está detrás del pincel, en la repisa de arriba”, contesta Leticia. “No lo llenes de mezcla, que se pasa.”