Don Hernán está solo y suenan dos golpes suaves en la puerta. Marina no viene hoy, jueves en Bogotá, Colombia, y él va a abrir despacio.
Don Hernán: ¿Quién es? Doña Rosa: Soy yo, don Hernán. Doña Rosa. Don Hernán: Pase, por favor, hace frÃo afuera. Doña Rosa: Le traigo algo de la cocina. Don Hernán: ¿A esta hora? Gracias.
Doña Rosa entra.