
La radio suena bajito en la cocina y Don Hernán mueve una cuchara en la olla.
Marina llega con pan reciĂ©n hecho al apartamento de su papá en Bogotá, Colombia, al mediodĂa del domingo. En la mesa hay tres platos, tres vasos, una silla vacĂa.
Don Hernán: Llegas a tiempo, mija. Marina: Hoy el bus va rápido. Don Hernán: ÂżCĂłmo estás de la semana, hija? Marina: Bien, papá. Mucho trabajo esta semana. Don Hernán: ÂżComes bien allá? Marina: SĂ, no te preocupes.