
Un papel nuevo tapa los otros dos en el vidrio. Camilo maneja esa buseta desde hace dos años. Andrés aguarda con el calor del sol.
AndrĂ©s se acerca a la puerta. âÂżSubes hasta la clĂnica a esta hora?â, pregunta. Camilo niega con la cabeza. âHoy subo por la otra calleâ, contesta.
AndrĂ©s levanta el paquete y lo pesa. âEste llega a las nueve, no a las diezâ, explica. Camilo apura. âEntonces decides ya, que yo salgoâ, insiste.