Camila baja al hall del edificio con una campera liviana y, cuando se da vuelta, Tomás está ahĂ. El amanecer en Palermo, Buenos Aires, Argentina, todavĂa es fresco un lunes.
Tomás: Buenos dĂas, Camila. Camila: Hola, Tomás. Tomás: ÂżVas a algĂşn lado temprano? Camila: No. Solo bajo a buscar el diario. Tomás: ÂżTe invito un cafĂ©? Camila: ÂżEn la esquina? Tomás: En la esquina. Camila: Dale, vamos, está fresco afuera. Tomás: ÂżTienes hambre tambiĂ©n? Camila: Un poco. ÂżTĂş? Tomás: Mucha hambre.
Salen del edificio juntos. La calle está casi vacĂa.