
El sábado la parranda estaba a millón, con champeta pegada y birras bien frías. Andrés no le quitaba el ojo a una traga que bailaba sabroso en la mitad de la pista. "Ahí está tu momento, galán, no la vayas a embarrar", le dijo Yuly dándole un codazo.
Daniela ya se estaba riendo antes de que él diera el primer paso. Recordaba el corte tieso y el papelón con la vecina. "Esto lo tengo que ver, vale, va a ser un show", le comentó a Yuly.
Andrés se metió a la pista moviéndose bien descoordinada. Parecía que peleaba con la música, todo tieso de los brazos. El parche entero se dobló de la risa al verlo hacer semejante ridiculez.