
María, una mujer de 38 años, madre soltera de dos niños, trabaja como empleada doméstica en una lujosa casa del Poblado, un exclusivo sector de Medellín. Se levanta de la cama con un ligero dolor de espalda, producto de la jornada del día anterior. Se prepara un café aguado y un pan con arequipe mientras revisa su celular.
María: (Suspira) Ojalá que la señora Laura no esté tan exigente hoy.
María se viste con un vestido azul y un mandil blanco. Toma su bolso y se dirige a la parada del autobús. María viaja en un autobús abarrotado de gente.