Paseo en autobús
En la pequeña carretera Panamericana, Jorge, un experimentado conductor de autobús intermunicipal, narra sus vivencias mientras lleva a los pasajeros de un pueblo a otro. La escena se desarrolla en la terminal de autobuses de una pequeña localidad llamada Guasca, donde los pasajeros esperan para abordar. Jorge, con su uniforme y sombrero característico, charla con Mónica, una pasajera habitual que siempre tiene historias que contar.
Jorge: ¡Hola, Mónica! ¿Lista para otro viaje en buseta?
Mónica: ¡Hola, Jorge! Siempre lista para tus historias y para llegar a casa.
Jorge y Mónica se saludan con un apretón de manos mientras los demás pasajeros esperan.
Mónica: ¿Qué nueva historia tienes hoy, Jorge?
Jorge: Pues, el otro día, en uno de mis viajes, me encontré con un compa que me contó chismes de todo el pueblo. Dijo que un parcero se metió con la novia del dueño del mercado.
Mónica: ¡Ay, Jorge! ¡No me digas que te metes en esos chismes!
Jorge: ¡Para nada, Mónica! Solo escucho. Pero sí te digo, este pueblo tiene más chismes que una telenovela.
Mónica: Eso sí es verdad.
Continúan conversando cuando, de repente, Mónica cambia el rumbo de la conversación.
Mónica: Hablemos de algo más serio. ¿Cómo ha afectado la situación del país a tus viajes?
Jorge: Ha sido duro, Mónica. Las protestas y bloqueos en la carretera han hecho que los viajes sean más largos y complicados. A veces, no sabes si podrás llegar a tiempo.
Mónica: Es una jartera para todos. Pero, a pesar de todo, aquí estamos, yendo a casa.
Jorge: ¡Claro! Uno se acostumbra a lidiar con lo que venga. Pero a veces, los pasajeros se molestan y me echan la culpa como si yo pudiera controlar todo.
Mónica: Debe ser frustrante.
Jorge: Mucho. Pero uno aprende a sobrellevarlo. La gente necesita entender que también somos afectados por lo que pasa en el país.
Mónica: Y, ¿cómo haces para lidiar con los pasajeros molestos?
Jorge: Les cuento chistes, les hablo de la vida, les comparto historias. Al final, es parte del trabajo. Pero siempre hay algún enojón que no entiende.
La carretera Panamericana se extiende frente a la buseta, con las montañas y la vegetación característica de Colombia.
Mónica: (mirando por la ventana) Es increíble cómo la carretera nos lleva a tantos lugares.
Jorge: Sí, Mónica. A veces, parece que la carretera tiene vida propia. Nos lleva a lo inesperado.
Mónica: ¿Alguna historia interesante que te haya pasado últimamente?
Jorge: Hace poco, un pasajero dejó olvidado un sombrero muy elegante. Después de mucho tiempo, lo devolví a la terminal de donde salió. Resulta que era del alcalde de un pueblo cercano.
Mónica: ¡No me digas! ¿Y qué pasó?
Jorge: Pues, el alcalde me invitó a un almuerzo como agradecimiento. Resulta que es un tipo muy bacano.
Mónica: ¡Qué buena historia! Y todo por un sombrero.
Jorge: Así es, Mónica. La vida te da sorpresas.
Los pasajeros continúan escuchando las historias de Jorge mientras el autobús avanza por la carretera. Mónica y Jorge conversan animadamente, compartiendo risas y reflexiones sobre la vida y el país.
Unlock full access to all stories.
Upgrade