
Diego lleva 10 años vendiendo arepas en las calles de Bogotá. Su pequeño negocio, ubicado en una esquina concurrida del centro de la ciudad, le permite ganarse el sustento diario para él y su familia. Sin embargo, Diego enfrenta una constante lucha contra las dificultades económicas, las regulaciones gubernamentales y las complejidades de las relaciones personales.
Javier: (Acercándose al carrito de arepas) ¿Me regalas una arepita?
Diego: ¡Buenos días, Javier! ¡Claro que sí! Aquí te tengo una calientita, rellena de queso y hogao .