
Un pequeño apartamento de dos habitaciones. La luz del sol se filtra por las rendijas de las ventanas. Mauricio, con ojeras y visiblemente cansado, se toma un café mientras hojea un libro de cálculo. Carmen, con delantal y manos en la cintura, lo observa desde la cocina.
Carmen: ¿Mijo, y hasta qué hora vas a estar con esos libros? Mañana tienes que madrugar pa' la universidad y no has dormido nada.
Mauricio: Ya casi termino, mamá. Tengo que estudiar para el parcial de cálculo, si no me va bien me joden la carrera.