
Cartagena de Indias brilla bajo el sol caribeño. Las calles de la ciudad amurallada están llenas de vida, con música vibrante que se escucha en cada rincón. Los colores de las casas coloniales se mezclan con el sonido de los tambores y las risas de la gente que se prepara para la gran fiesta. Santiago y Camila, recién llegados, caminan emocionados por las calles empedradas , mientras la brisa del mar les acaricia el rostro.
Santiago: Esto es increíble, Camila. La energía de esta ciudad es contagiosa.
Camila: Totalmente. Cartagena tiene una vibra única. No puedo esperar para ver cómo es la fiesta.