
La finca cafetera se extiende entre las montañas del Eje Cafetero , con interminables hileras de cafetos que llenan el paisaje de verde profundo. El aire fresco de la mañana trae consigo el aroma de la tierra húmeda y del café en proceso. Los trabajadores se mueven entre los surcos, recolectando los frutos rojos que pronto se convertirán en uno de los productos más famosos de Colombia. La finca está rodeada por la niebla de las montañas, creando una sensación de calma y paz en medio del trabajo duro.
Mariana: ¡Qué lugar tan hermoso! Nunca había visto una finca cafetera de cerca.
Don Felipe: Bienvenida, Mariana. Aquí en el Eje Cafetero…