
En la cálida costa de Veracruz, el sonido de la jarana y el requinto llena el aire mientras un grupo de músicos se reúne para tocar. Natalia, una cantante apasionada, y Jorge, su compañero guitarrista, han viajado desde la ciudad para descubrir los orígenes del son jarocho . Guiados por Don Ramón, un músico tradicional que ha tocado toda su vida en fandangos , aprenderán sobre la historia y la energía que envuelve esta música que es más que un ritmo: es identidad y celebración, puro jolgorio .
Don Ramón: Bienvenidos a Veracruz, muchachos. Aquí el son jarocho no solo se escucha, se siente. Cada golpe de la jarana es un latido de nuestra tierra.